Jakub Halik, es el primer hombre que vive sin tener corazón, hace cuatro meses le extirparon el suyo por tener un tumor maligno, pero le implantaron dos bombas sin válvulas cardíacas que no producen pulsaciones sensibles al tacto. La operación se llevó acabo en el Hospital de Praga.
Jakub, bombero de 37 años, tenía un tumor maligno en el corazón de tal gravedad que la única alternativa que se le ofrecía en lugar de un trasplante inmediato era la implantación de las bombas, una que manda la sangre por la aorta, y la otra a los pulmones.
Jan Pirk, el cardiólogo encargado de la delicada intervención explicó a “está contraindicado hacer un trasplante cuando hay en el corazón un tumor maligno” ya que los medicamentos para evitar el rechazo de un órgano extraño apoyan el proceso tumoral de las células.
El costo de la operación asciende a 250.000 euros, cantidad incluso más asequible que la necesaria para implantar un corazón artificial.
“El paciente no tiene pulso sensible. Se creía que sin esto no se puede vivir, y se ha mostrado que sí se puede vivir sin pulso”, afirma Pirk, cardiólogo del Instituto de Medicina Clínica y Experimental de Praga (IKEM).

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