Los protagonistas tenían que ser los candidatos a la presidencia de México, pero el impactante escote de una de las asistentes eclipsó a los políticos. Las autoridades electorales de México se disculparon hoy por el pronunciado escote de una ayudante durante el debate presidencial de anoche.
El caso de Julia Orayen, una “playmate” que se encargó de repartir las papeletas del sorteo de intervenciones durante el debate, ha desatado un gran revuelo por el vestido que llevó, que rompió la formalidad que se le pretendía dar al acto.
El Instituto Federal Electoral (IFE), encargado de organizar el primer debate electoral entre los cuatro candidatos presidenciales con vistas a los comicios del 1 de julio, lamentó hoy en un comunicado el “desacierto de producción asociado a la vestimenta” de la asistente.

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